Este emblema de Volkswagen se instala en el Passat B2, un modelo muy apreciado por los aficionados a los vehículos clásicos. Con el paso de los años, este tipo de logotipo suele perder brillo o desprenderse de la carrocería, lo que perjudica el aspecto general del vehículo. Sustituirlo permite devolver al Passat B2 un aspecto fiel a su origen, ya sea en el marco de una restauración minuciosa o de un mantenimiento regular. Una pieza sencilla que contribuye a preservar la autenticidad del vehículo.