El SUV entra en una nueva dimensión. Con el X5 E53, BMW reinventa el SUV y ofrece una dinámica de conducción inesperada para el segmento. Tamaño imponente, motores potentes, estabilidad a alta velocidad. El rendimiento adquiere una nueva dimensión.
El BMW X5 apareció en el mercado europeo a principios de 2000 con el motor V8 de gasolina (4.4i 286 CV), y en 2001 la gama se completó con el BMW X5 de gasolina de seis cilindros (3.0i 231 CV), el diésel de 6 cilindros (3.0d 184 CV) y el V8 de gasolina (4.6is 347 CV). Fue el primer 4x4 producido por la firma muniquesa, que en aquel momento era propietaria de Land Rover. BMW decidió utilizar los conocimientos de Land Rover para desarrollar su nuevo modelo, basado en la plataforma del Serie 5 E39. El X5 4x4 de primera generación pesaba casi dos toneladas y contaba con un sistema de tracción total que distribuía el 38% del par a las ruedas delanteras y el 62% a las traseras. No fue hasta la versión reestilizada de 2004 cuando se introdujo el nuevo sistema de tracción total Xdrive con distribución electrónica del par y motores más potentes. El 4x4 BMW X5 4.4i aumenta su potencia de 286 a 320 CV, mientras que el 4.6is es ahora un 4.8is de 360 CV. Incluso el diésel 3.0 se ha mejorado con la inyección directa common-rail de segunda generación, pasando de 184 a 218 CV. Además, toda la gama está ahora disponible con una transmisión de seis velocidades, pudiendo elegir entre cambio manual o automático. El primer modelo X5 fue un gran éxito, vendiéndose 580.000 unidades y convirtiéndose en el primer SUV grande de BMW en obtener 5 estrellas en la prueba EuroNCAP.